3 oct 2011

Ojala...

Es increíble cómo tus palabras calman el caos en mi ser. Cómo por simplemente llamarme cariñosamente por mi nombre le traigas tranquilidad a mi corazón, cuando por mi garganta quiere salir.
Ojalá, ojalá... pudieras aceptar liberarme de la carga que llevo en mis lágrimas cada noche cuando te pienso y recuerdo. Ojalá, ojalá... pudiera calmarte la carga que llevas sobre tu cálido y tierno corazón. Si la vida me diera la oportunidad, si me dieras la oportunidad de ser tuyo, darte sonrisas y alegrías sin promesas vanas. Darte mi vida pues me cambiaste desde que te conozco, no soy el de antes y sólo vivo a la espera de que me veas como yo a tí.
No te das una idea de la felicidad que recorre mi mundo al escucharte reír, al acariciar tu dulce piel y saber que confías en mí... No te das idea de cómo mi mundo se desmorona al saber que lloras, estás triste o alguien te daña. Mi espíritu, mi vida y tiempo... son tuyos. Te doy el poder de destruirme confiando enteramente en que no lo harás... Ojalá, ojalá... contigo pudiera estar...

No hay comentarios:

Publicar un comentario